catedral de la resurrección de évry

La catedral de la Resurrección fue construida de 1992 a 1995 por el arquitecto suizo Mario Botta. La misma fue dedicada a San Corbiniano, quien naciera cerca de Évry en el año 680 y fuera evangelizador de Baviera. Su costo fue de 13 millones de euros.

Discurso de Juan-Pablo II (22 de agosto de 1997)

Tiene la forma de un cilindro truncado de 38 m de diámetro que culmina a los 34 m. Sus muros están recubiertos por 800.000 ladrillos formando diseños geométricos. Su cúspide está coronada con veinticuatro tilos, símbolos de vida. El campanario metálico pende de la cúspide y posee 5 campanas. La catedral está unida a un grupo de edificios con forma de claustro.

La nave es un cilindro vertical de 29 m de diámetro vestido de ladrillos. El suelo está recubierto con granito negro. El espacio vidriado entre el techo y los muros permite una iluminación natural vertical.

En el fondo del coro un vitral simboliza un árbol. El altar en mármol reposa en una columna apoyada en la cripta. Por encima se encuentra el Cristo fabricado en Tanzania a principios del siglo 20. En la entrada al coro, la pila bautismal de mármol permite realizar bautismos por inmersión. Predomina una estatua de la Virgen en madera del siglo 16. A la derecha está la cátedra, sitial del obispo, resaltada por una particular decoración de ladrillos; una estatua de bronce bronce representa San Corbiniano. En la rampa que conduce hacia el coro, se encuentra el Camino de Cruz formado por tres placas de madera petrificada procedente de Arizona.

La "capilla de Día", de forma octogonal permite ceremonias más íntimas. Situada bajo el coro, la cripta comprende veinticuatro tumbas destinadas a los obispos de Évry.